La banca pone el ojo en los depósitos de empresas

2 Mar

Las entidades financieras planean gravar a las compañías por su liquidez tras la norma del BCE, algo que estas desean eludir a toda costa

Qué tiempos aquellos en que los jefes de sucursales bancarias corrían a toda prisa a las administraciones de loterías el día del Gordo de Navidad con fantásticas ofertas para captar el dinero de los tocados por la diosa Suerte. Hoy a ninguna persona resulta interesante el ahorro ni de las familias ni de las corporaciones, emborrachados de la liquidez ofrecida por el Banco Central Europeo (BCE).

Ahora es todo lo contrario. En las últimas presentaciones de resultados de la banca, sus máximos responsables descartaban cobrar por sus depósitos a las familias, pero apostaban por comenzar a pasar factura por la liquidez que tengan depositada las corporaciones, los fondos de inversión o las administraciones públicas. Desde la Asociación De España de Banca, José Luis Martínez Campuzano, su portavoz, señala que la decisión final de cobrar a las compañías por sus depósitos «depende de la estrategia mercantil de cada entidad en un contexto de elevada competencia como el que caracteriza al sistema bancario español. Con la información de que disponemos en la actualidad, los bancos no prevén cobrar por los depósitos a las familias».

Las ganas de la banca por cobrar por los depósitos tiene una lógica. El BCE también lleva tiempo gravando a los bancos por aparcar sus depósitos en la institución. Consiste en que muevan el dinero y favorezcan el desarrollo de la economía. El pasado septiembre, Mario Draghi, dirigente del BCE, volvió a aplicar una batería de medidas para seguir insuflando dinero a la economía en una de sus últimas intervenciones al frente del organismo. Elevó del -0,4% hasta el -0,5% el género de los depósitos que los bancos tienen parados (tipo de facilitad de depósito) cuando excedan de un mínimo que se retribuye al 0%.

Desde el 30 de octubre se aplicó el -0,5% pero se permite a los bancos elevar en seis veces las reservas mínimas obligatorias al 0%, lo que supone un alivio para ellos y también para sus clientes particulares, ya que pendía la amenaza de que les empezasen a cobrar por guardar el dinero.

«Si todos cobran, nosotros cobraremos. En el instante en que Santander, BBVA y Caixabank comiencen a gravar a las compañías por tener su dinero, todos seguiremos sus pasos», señalan en un banco de mediano tamaño. «Iremos todos al alimón por el hecho de que no hay ninguna ventaja competitiva por no cobrar. Cuando sobra liquidez, ¿por qué vas a abonar por un depósito? Nosotros estamos cobrando en la actualidad a los institucionales: administraciones públicas, fondos de inversión, aseguradoras…, pero no a las corporaciones normales. Si todos lo hacen, no vamos a quedarnos atrás, no hay decisiones cerradas y va a depender de la vinculación que tengamos con la compañía», aclaran.

Resulta complicado que corporaciones y también entidades financieras hablen abiertamente. Estamos en los primeros compases de este proceso y ninguna persona quiere salir retratado frente a la competencia. Y es que desde septiembre, las compañías están abonando por sus depósitos. Una de las cinco grandes del Ibex 35 aclara que «todos los bancos desean cobrar. El pago está en torno al 0,3% de los depósitos que tengas. Generalmente, están buscando cobrar por el dinero en cuenta corriente y algunas entidades te piden que hagas un depósito a seis meses (no retribuido) por el que no debes abonar. Pero todo depende del volumen de liquidez, ya que establecen unos límites a partir de los que te aplican un género a abonar. Lógicamente, también depende de la vinculación con la entidad financiera y si les compensan otras operaciones que hagas con ellos”. Por ahora son solo las grandes, por el hecho de que la ola no ha llegado a las pymes, como ilustra Miguel Ángel Magro, jefe de operaciones en Inapelsa Ascensores (una firma con 250 trabajadores), que aclara que la corporación lleva 40 años trabajando con la misma entidad financiera y que tienen acuerdos muy ventajosos por los que no cobran por sus depósitos. De todas maneras, las compañías con saldos mayores a 100.000 o 200.000 euros estarían en el punto de mira del ámbito.

Con datos del BCE al cierre de septiembre, el género que se aplica a las corporaciones por los depósitos en España es del -0,06% de media. A finales de junio todavía retribuían el 0,23% de media por tener este dinero. El caso español no es único en la eurozona. Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Holanda también cobran por los depósitos a un año. Específicamente, Bélgica y Luxemburgo encabezan la posición con tipos del -0,27%; seguidas de Alemania, con el -0,22%, y Holanda, con el -019%. Curiosamente, estados como Malta, Italia o Grecia siguen retribuyendo los depósitos de sus grandes clientes con rentabilidades del 0,54% al 0,59%.

Difícil de esquivar
Las fórmulas para sortear estos pagos son complicadas. Rafael Valera, consejero delegado de la gestora de fondos Buy & Hold, señala que lo que pueden hacer las compañías es colocar sus excedentes de capital en pagarés de corporación o en una caja de seguridad. Con el fin de que estos pagarés tengan rentabilidad aconseja adquirirlos en corporaciones pequeñas que hacen emisiones poquito voluminosas. Pero eso solo funcionará para importes rebajados. Si la compañía dispone, por ejemplo, de 1.000 millones de euros, será muy difícil que esta liquidez no le cueste dinero. El especialista en fondos de inversión apunta también que, aún cuando se había planteado la posibilidad de crear fondos monetarios para compañías, la actual situación de los tipos de interés de las letras del Tesoro y de otros activos a corto plazo hace irrealizable usar esta vía.

Una entidad financiera del Ibex 35 que no quiere dar su nombre apunta que están facturando a inversores institucionales, como fondos de inversión, aseguradoras o compañías que tengan un pico de liquidez relevante. “Se trata, principalmente, de cobrar a los que gestionan dinero para otros, más que a las compañías, ya que este aparcamiento de fondos tiene un costo para nosotros. Respecto a otros sectores empresariales, depende del género de cliente y de su vinculación con el banco. Cobramos solo a los que no tienen una vinculación media con nosotros”, señalan.

Tipos Negativos

A pesar de las numerosas voces críticas que piden al BCE que abandone la política de tipos negativos —uno de los últimos en volver a poner el grito en el cielo ha sido el gobernante de Caixabank—, estos tipos parecen ir para largo. Mientras que se reclama a los estados menos endeudados como Alemania u Holanda que abran la mano al gasto como motor de la economía europea, las declaraciones del BCE apuntan a muchísimos años de tipos negativos o muy bajos.

Esta situación genera paradojas financieras curiosas. Fuentes del mercado afirman que Telefónica paga por sus depósitos bancarios —algo que la operadora prefiere no comentar— y, a pesar de ello, pone fácilmente deuda a tipos negativos. Esto es, pagaría por sus depósitos a la banca, pero cobraría por pedir dinero prestado por medio de bonos. El mundo al revés. También son paradójicos los mensajes del BCE que replica a la banca diciendo que los tipos negativos no son tan muy malos para sus negocios, a la vez que pide prudencia en sus inversiones con el fin de que no asuman excesivos riesgos.

Fuente: El País


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