Ventajas de los depósitos bancarios

Desde la crisis bursátil iniciada en el 2007, los depósitos bancarios se han convertido en una inversión refugio ya que es una inversión que, aunque ofrezca una rentabilidad relativamente baja, es un producto de ahorro seguro. Además, actualmente todos los países de la UE disponen de fondo de garantía de depósitos, por lo que en caso de quiebra del banco, el estado se hace cargo de nuestros ahorros hasta cienta cantidad.

Los depósitos bancarios son productos financieros clave para pequeños ahorradores y personas que buscan un producto fiable y seguro. El riesgo que se asume es mínimo ya que el plazo y los intereses son prefijados de antemano. Vamos con la lista de ventajas que tiene este tipo de producto respecto a otros.

1. No suelen conllevar ningún riesgo asociado

De hecho, las condiciones para la contratación están prefijadas de antemano y el interés es, en la mayoría de los casos, fijo. Solo perderías tu interés en algunos casos en los que solicites la cancelación anticipada y el cobro del interés esté supeditado al cumplimiento del plazo del depósito. Aún así, en cualquier caso recuperarías como mínimo el capital inicial.

2. La rentabilidad, plazo y otras condiciones son conocidas de antemano

La legislación vigente obliga a las entidades a ofrecer al cliente toda la información relativa al mismo (TAE, plazo, condiciones y requisitos de contratación, cláusulas respecto a la cancelación anticipada, etc.). Con los depósitos no nos llevaremos las sorpresas que te puedes llevar con productos de interés variable.

3. Es una de los pocos productos garantizados por el estado en caso de quiebra del banco

En España, el fondo de garantía de depósitos cubre hasta 100.000€ por depósito (o el equivalente aplicando el tipo de cambio vigente en caso de estar en otra divisa). Por tanto, el total de nuestro capital o parte de él está asegurado.

4. No requiere realizar ningún seguimiento de la inversión

Al estar el plazo prefijado, no requiere supervisión por parte del contratante. Y en cuanto termine el plazo, puedes renovarlo en la misma entidad al interés que te ofrezcan o bien cambiarlo a otra.